Paz y Felicidad para una Ciudad con Problemas
Para aquellos que la conocen, no debería ser sorprendente que Kim Bey haya hecho de su misión empoderar a la comunidad. Este torbellino de determinación creció en una pequeña aldea de Malasia, enfrentando desafíos diarios que darían forma a su impulso de toda la vida.
“Crecer con ocho hermanos fue divertido, pero también un desafío”, dice Bey. “Éramos muy pobres. Había muy pocas oportunidades. Mi sueño más loco, cuando era niña, era ir a Estados Unidos para asistir a la universidad. Pensaba: ‘Ese va a ser mi boleto a la felicidad’”.
Bey fijó la meta y la hizo realidad. Al bajar del avión con una maleta y una carta de aceptación, la joven soñadora creó su nueva vida: título universitario, matrimonio, dos hijos y su propio negocio en Washington, D. C.
Estaba ocupada y feliz. Pero muchos a su alrededor no lo estaban.
“Todavía me faltaba algo. Sí, tengo una buena vida, pero miro alrededor, muchas personas no son felices”, reflexiona Bey. “Veo a personas discutiendo, personas peleando. Ves crimen y disturbios ocurriendo aquí”.
Habló con otros dueños de negocios que le dijeron que “las cosas estaban tan mal allá afuera” que no sabían qué hacer. Se sentían impotentes.
“Ahí me di cuenta de lo mal que están las cosas, en realidad es peor de lo que pensaba. Y eso me llegó al corazón. Esta es mi casa. Estados Unidos me ha dado la hermosa vida que tengo. ¿Qué he hecho para retribuir y ayudar a Estados Unidos?”, dice Bey.
Decidió hacer algo al respecto. Como primera acción, envió por correo 5000 copias del librito El Camino a la Felicidad, la guía basada en el sentido común para vivir mejor, sabiendo que los principios de este folleto habían calmado el caos en muchas otras comunidades. “La infelicidad suele ocurrir cuando violas uno o más de estos preceptos”, dice Bey.
A continuación, Bey reclutó voluntarios y juntos distribuyeron cajas de El Camino a la Felicidad a 1300 propietarios de tiendas en áreas con altos índices de criminalidad. Los empresarios estaban encantados de dar estos libritos a sus clientes porque finalmente tenían algo positivo que podían hacer.
Pero con alguien cometiendo un crimen violento cada dos horas en D. C., Bey vio que la policía necesitaba ayuda. Les presentó a los oficiales de policía de D. C. El Camino a la Felicidad como una herramienta para ayudar a su comunidad. Explicó cómo a los jóvenes se les dice que “sean buenos”, pero no tienen idea de lo que eso implica. ¿Qué significa eso? ¿Cómo se hace? “Este libro”, dice, “les da el razonamiento para que tomen la decisión por sí mismos”.
“Ahí me di cuenta de lo mal que están las cosas, en realidad es peor de lo que pensaba. Y eso me llegó al corazón. Esta es mi casa. Estados Unidos me ha dado la hermosa vida que tengo. ¿Qué he hecho para devolver, para ayudar a Estados Unidos?”.
A través de su enérgico movimiento popular, Bey y su equipo han realizado más de 40 eventos con el departamento de policía para combatir el crimen y promover la paz en los vecindarios. Como resultado de esta exitosa colaboración, el jefe de policía invitó a Bey a hablar sobre los 21 preceptos que se presentan en el libro a los jóvenes de las escuelas de la ciudad.
Hoy en día, TWTH D. C. trabaja con grupos de mejoramiento como No Slide Zone, cuyo propósito es tener una ciudad libre de violencia y asesinatos. “El socio ideal es un socio como TWTH debido al plan que proporciona a las personas con las que estamos trabajando”, dice el Dr. Warees Majeed de No Slide Zone.
Se han distribuido más de 97 500 libritos de TWTH y ha habido una reducción del 16 % en la delincuencia.
“Hemos creado un movimiento y hemos creado un cambio. Ahora la gente tiene esperanza. Saben que la felicidad es posible. Es un gran cambio cultural. Y ese es el cambio que necesitamos para tener un futuro mejor”, dice Bey. Ve la historia completa en ES.Scientology.TV/KBey.
RESTAURA LOS VALORES MORALES
La Fundación de El Camino a la Felicidad Internacional trabaja para revertir la decadencia moral de la sociedad restableciendo la confianza y la honestidad, por medio de una amplia distribución de los 21 preceptos. Las donaciones apoyan la producción y distribución del librito de El Camino a la Felicidad y del material del plan de estudios.