| LOS ÁNGELES, CALIFORNIA | 28 DE FEBRERO DEL 2023 |

Voluntarios Salen a las Calles para Hacer de Hollywood un Lugar Hermoso, Seguro y Limpio

La primavera llegó temprano a Hollywood este año, y un equipo de voluntarios aprovechó el clima templado para limpiar el vecindario.

Los voluntarios de Hollywood Village abordan algunas de las peores áreas del vecindario en su limpieza mensual.

Con las restricciones disminuyendo y Hollywood esperando finalmente regresar a la normalidad, los voluntarios de El Camino a la Felicidad Los Ángeles pusieron más músculo y entusiasmo en la limpieza de su vecindario este mes.

Los voluntarios aprovecharon el clima primaveral de Hollywood para hacer que las áreas del vecindario fueran seguras y estuvieran limpias.
Compartiendo El Camino a la Felicidad con aquellos que conocen.

Durante años antes de que comenzara la pandemia, Hollywood Village, una coalición comunitaria de personas de todas las religiones, ideologías, preferencias políticas y orígenes, ha trabajado para hacer que Hollywood sea hermoso, seguro y limpio. Como tradición mensual, los voluntarios se unen para limpiar las calles de Hollywood.

En 1981, al notar un descenso dramático en los valores morales y culturales, el autor y humanitario L. Ronald Hubbard escribió El Camino a la Felicidad, un código moral basado en el sentido común. Sus 21 preceptos son valores comunes a todas las personas, sin importar sus antecedentes religiosos, étnicos o culturales.

Mientras limpian el vecindario, los voluntarios comparten este librito con todos los que se encuentran. Y una sección en particular ha resonado con muchos:

“Podemos sentir que todo ha llegado a tal punto que es demasiado tarde para hacer algo al respecto”, escribió el Sr. Hubbard en el folleto, “que nuestro camino del pasado estuvo tan mal que no tenemos la oportunidad de trazar un futuro que sea diferente: siempre existe un punto en el camino en el que se puede trazar uno nuevo. Y tratar de seguirlo. No existe una persona viva que no pueda empezar de nuevo”.

El Camino a la Felicidad tiene un Récord Mundial Guinness como la obra no religiosa más traducida de todos los tiempos por un solo autor.