Convirtiendo la Delincuencia en Calma en Ecuador
Ecuador, que una vez fue conocido como una “isla de paz”, en los últimos años ha sido sacudido por la violencia de los grupos de narcotráfico. La tasa de homicidios de la nación se disparó hasta convertirse en una de las más altas de América Latina, dejando a comunidades como La Ferroviaria —uno de los barrios más vulnerables de Quito— presas del miedo.
Eso comenzó a cambiar cuando la Subsecretaria de Desarrollo Infantil Integral, bajo el Ministerio de Inclusión Económica y Social, se puso en contacto con la Fundación El Camino a la Felicidad (TWTH) Ecuador, con sede en Quito. Su visión: convertir un edificio abandonado durante mucho tiempo en La Ferroviaria en un refugio seguro para niños y familias.
Los voluntarios de TWTH respondieron al llamado. En tres semanas, lo que había sido una ruina abandonada durante más de una década se convirtió en un centro comunitario vibrante. Con la presencia del presidente de Ecuador, se inauguró el Espacio Integral Familiar La Ferroviaria, que cuenta con una sala dedicada a TWTH Ecuador.
Desde esa sala, los voluntarios comenzaron a impartir talleres y seminarios basados en los 21 preceptos de El Camino a la Felicidad. Participaron niños, padres, maestros e incluso agentes de policía. El mensaje se difundió: los valores morales y la responsabilidad personal podían reconstruir la paz desde sus cimientos.
Pronto se formaron asociaciones entre TWTH Ecuador, la Policía Nacional, la Policía Metropolitana y los líderes del barrio. Los oficiales de policía, que fueron capacitados en los preceptos del librito, lo distribuyeron a los residentes y se unieron a los esfuerzos de embellecimiento, como la pintura del Parque Ugalde. Un oficial observó que los preceptos de El Camino a la Felicidad se reflejan en la vida diaria y que aplicarlos permite a los oficiales tomar decisiones más rápidas y precisas en situaciones difíciles.
Los clubes deportivos, los maestros e incluso los creadores de podcasts se unieron al movimiento. Un líder de barrio, conmovido por la campaña, plantó una semilla simbólica en memoria de su difunto sobrino, con la esperanza de que su crecimiento simbolizara el legado de El Camino a la Felicidad en La Ferroviaria.
“La sala de El Camino a la Felicidad se ha convertido en un centro de reunión, paz y planificación. Este esfuerzo conjunto ha contribuido a una reducción del 60 por ciento en la inseguridad en el área”, dijo el presidente del Comité de Seguridad y Convivencia Ciudadana.
Hoy en día, las calles de La Ferroviaria, que antes eran temidas, se están haciendo conocidas por su cooperación y tranquilidad. Como dijo un residente local: “Ahora puedes caminar por la zona y ya no sentirte amenazado gracias a estas iniciativas”.
A través de la persistencia, el trabajo en equipo y el simple poder de los valores morales, TWTH Ecuador ha convertido un símbolo de abandono en un faro de paz. Mira la historia completa en ES.Scientology.TV/CMaldonado.
TOMANDO ACCIÓN
Difunde la Calma
El Camino a la Felicidad proporciona soluciones prácticas para ayudarte a fortalecer la supervivencia de quienes te rodean y, a su vez, tu propia felicidad y éxito.
Como L. Ronald Hubbard escribió en El Camino a la Felicidad:
“Tu propia supervivencia puede estar amenazada por las malas acciones de quienes te rodean.
“Tu propia felicidad puede volverse tragedia y pesar a causa de la deshonestidad y mala conducta de otros.
“Estoy seguro de que puedes recordar ejemplos en que esto realmente sucedió. Tales injusticias reducen tu supervivencia y dañan tu felicidad.
“Eres importante para otras personas. Te escuchan. Puedes influir en otros.
“La felicidad o infelicidad de otras personas a quienes podrías nombrar es importante para ti.
“Usando este libro y sin que te sea muy difícil, puedes ayudarles a sobrevivir y a llevar vidas más felices”.
Ordena tus copias y compártelas con familiares, amigos y compañeros de trabajo.
RESTAURA LOS VALORES MORALES
La Fundación de El Camino a la Felicidad Internacional trabaja para revertir la decadencia moral de la sociedad restableciendo la confianza y la honestidad, por medio de una amplia distribución de los 21 preceptos. Las donaciones apoyan la producción y distribución del librito de El Camino a la Felicidad y del material del plan de estudios.